Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

¿Fin de los SNP?

Rincón del autor. Mientras que el Estado le exige al empresario que cumpla con la ley laboral, el propio Estado se inventa formas de incumplirla

Por Beatriz Boza

Cualquiera creería que el sol y la luna son los mismos aquí y en Sebastopol, ¿no? Pero no es así. Para los españoles el sol es masculino y la luna femenina, mientras que para los alemanes es exactamente al revés pues el calor de "die Sonne" es maternal y el rigor del frío nocturno es propio de "der Mond", y para los ingleses ambos son neutros, "the sun" y "the moon". Sea que uno esté en España, Alemania o Inglaterra, estos astros podrán verse y comportarse igual, pero la gente los percibe de manera distinta. Es que una de las curiosidades del idioma es que nos permite relacionarnos con la realidad, y al hacerlo construimos significados.

Hace más de 100 años, el célebre lingüista Saussure enseñó que concebimos la realidad a través de conceptos que expresamos mediante signos lingüísticos y que cada vez que cambia el referente al que aludimos cambiamos el significado que le damos a esa realidad. Como en el ejemplo del sol y la luna, aunque los astros son los mismos, los españoles, alemanes e ingleses usan signos distintos para referirse a ellos. Algo parecido ocurre muchas veces con las reformas en el sector público que se quedan a medias. La realidad sigue siendo la misma, solo que cambiamos de 'palabrita'.

Nuestro sector público ha inventado el concepto de servicios no personales (SNP). Los SNP son profesionales independientes a quienes se contrata como a cualquier electricista, gasfitero o mecánico, esto es, bajo la modalidad de locación de servicios. En consecuencia no tienen derecho a vacaciones, CTS, gratificaciones de julio y diciembre ni Essalud. Eso es en el papel, porque en la realidad son trabajadores como cualquier otro, cumplen un horario, tienen un jefe, trabajan en relación de dependencia y reciben el mismo pago cada mes, solo que no gozan de los beneficios de cualquier otro trabajador.

Los SNP nacen para evitar los topes salariales del sector público y las limitaciones de contratación de personal impuestas por el famoso CAP (cuadro de asignación de personal autorizado por el MEF). Hoy se calcula que más de 80 mil personas son SNP. Ello es inconstitucional y da un pésimo ejemplo, pues mientras que el Estado le exige al empresario que cumpla con la ley laboral, el propio Estado se inventa formas de incumplirla. Conscientes de que un Estado Peruano que ha duplicado sus ingresos en comparación con los que percibía a comienzos de la década no puede ya estar al margen de la ley, el Gobierno ha hecho bien en reconocerle a los SNP ciertos derechos como trabajadores. Es, sin duda, un paso en la dirección correcta, pero insuficiente, pues si no se soluciona la contingencia laboral por completo, esta trascendental reforma resultará simplemente un cambio más de 'palabrita'.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook