BEIJING 2008
Beijing (AGENCIAS / EL COMERCIO) Rusia, tierra de atletas bellas y talentosas, nos regaló hace unos años a María Sharapova y ahora nos encandila con Yelena Isinbayeva. Atleta con cuerpo de modelo (y viceversa), es también la reina de la garrocha y ayer lo volvió a demostrar con su salto de 5,05 metros, suficiente para ganar la medalla de oro y batir su récord mundial por un centímetro. Que haya sido la vigésima cuarta vez que rompe la marca no fue motivo para que no celebrara con tremenda emoción.
De la rusa se dice que ha redefinido el concepto de gravedad. Es la única mujer capaz de elevarse por encima de los cinco metros. También está cambiando la manera en que el gran público mira las competencias atléticas. A sus 26 años, tiene genio y figura en cantidades suficientes como para atraer la atención de las cámaras y meterse al bolsillo al público de un abarrotado Estadio Nacional de Beijing, que llegó ansioso por ver en acción a su héroe nacional Liu Xiang y terminó aclamando a la belleza extranjera.
En la presentación previa a la final de la competencia saludo a la cámara y aprovechó para mostrar sus uñas pintadas de rojo. Luego de-sapareció más de una hora y cuando volvió saltó como si nada 4,70 metros.
Luego apareció envuelta en un mullido edredón, que según ella misma le sirve para concentrarse y aislarse de la multitud. Salió de su envoltura para saltar 4,85. Sus rivales fallaron en la misma altura, con lo cual el oro ya estaba asegurado.
Podría haberse detenido allí, pero el público clamaba por más.
Antes de intentar el salto del récord, subió el listón hasta 4,95 m. Falló dos veces, quien sabe si solo para añadirle suspenso al asunto. Cuando superó la altura, en el tercero, el público ya estaba extasiado. Para entonces, todas las demás competencias del día habían terminado y la rusa era la dueña de toda la atención. Solo entonces se puso la varilla en 5,05 metros.
El primer intento fue un fracaso, el segundo mejoró, pero el récord recién cayó en el tercero. Ovacionada y perseguida por las cámaras, la campeona repartió besos volados. "Me encanta estar en la cima. Es maravilloso e intento mantenerlo durante el mayor tiempo posible", declaró después. Yelena demostró ayer que sabe cómo convertirse en el centro de atención.
EL DATO
Sergei Bubka batió 35 veces el récord masculino. Yelena quiere superarlo.